Mi Pequeña Lulú

Hace unos días leí un tweet de @mama_moderna acerca de su primera pérdida. Tan solo con leer el tweet sentí unos escalofríos por todo mi cuerpo. No solo porque me identifico con el tema, sino porque realicé en ese momento que había olvidado un suceso muy importante en mi vida. Les cuento…

Hace diez años atrás quedé embarazada por primera vez. Fue un embarazo bien difícil. No solo la mala barriga, sino medicamente hablando. Estuve la mayor parte del tiempo entre médicos y reposo absoluto. Mi bebé comenzó a tener problemas y a las 31 semanas y luego de diez días en el hospital recibimos la noticia. Nuestra bebe, Lulú, no había tolerado los tratamientos y había muerto. Por mi avanzado estado el doctor recomendó una cesárea, la cual realizaron inmediatamente. El 19 de agosto de 2003 luego de mi cesárea puede tener en mis brazos tan solo por unos momentos a la niña más hermosa que jamás haya visto. Desde ese día, cada año voy a su tumba a llevarle flores, cantarle, hablarle, llorarle.

Con solo 18 semanas de gestacion y una barriga inmensa, durante mi primer embarazo.

Luego de mí perdida, vinieron dos abortos más. Llegó también la frustración y la negación de tener hijos nuevamente. Llegó el tema de la adopción y así mismo como llegó se fue. Finalmente llegó a mí un ángel, vestido de doctora, que me llevó a ver con mis propios ojos que mi niña hermosa estaba en lugar mucho mejor y con una compañía celestial. Después de mi encuentro y feliz por haberle podido decir adiós a mi niña, supe que estaba embarazada por cuarta vez.

Gracias a Dios y a otro ángel, también vestido de doctora, mi hijo nació fuerte y saludable. Desde ese momento mi vida cambió totalmente. Cada paso que doy lo hago pensando en cómo puedo ayudar o afectar a mi chico con mis decisiones. Mi vida ha cambiado drásticamente y estoy segura que seguirá cambiando. Estoy tan envuelta en sus cosas que hace dos semanas por primera vez olvide el aniversario/cumpleaños de mi hija Lulú.

Ahora, un montón de sentimientos corren en mi mente. Siento coraje conmigo misma. Por otro lado siento una alegría tan grande de poder compartir con mi chico cada día. Agradezco a Dios inmensamente por permitirme cuidar de  mi hijo, mientras crece y se hace un hombre de provecho. Pienso que mi hija desde el cielo, cuida de mi hijo y de mi familia, para que seamos felices finalmente.

No entiendo cómo pero siento alegría y tristeza a la misma vez. ¿Es esto posible? Tengo el corazón dividido entre dos hijos, uno aquí conmigo y otra que me mira desde allá arriba.

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8 responses

  1. Me identifico mucho con ésta historia, yo viví algo muy similar, gracias por compartirla. Definitivamente cuando nos tocan estas vivencias nos cambian la vida por completo. Yo siempre digo que soy madre de dos angelitos, el que está aquí en casa y la que se nos fue al cielo.

    • Definitivamente este es un tema muy triste, pero en el camino te das cuenta que es mas común de lo que pensamos. Cada vez q conoces a otra madre q paso por algo similar no puedes evitar identificarte con su dolor.

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